Se considera que el agua fluorizada es responsable de la mejoría de la salud bucal
Está reconocido que el agua fluorizada es una de las razones por las que la salud dental de los estadounidenses ha mejorado en estos años. Los empastes dentales, por ejemplo, han disminuido un 50% desde 1959.
El agua fluorizada protege contra la caries, una erosión progresiva de las superficies de las raíces adultas ocasionada por la retracción de la encía y ayuda a remineralizar las lesiones cariadas anteriores. Gracias a estas ventajas preventivas, se considera la fluorización del suministro público de agua la medida de prevención contra la caries dental más eficaz y económica de que disponemos. Más de 144 millones de residentes en los Estados Unidos en más de 10,000 comunidades beben agua fluorizada, la mayoría de suministros de agua públicos, a los que se agrega artificialmente fluoruro de sodio. Un pequeño porcentaje recibe agua fluorizada naturalmente de pozos privados.
La Agencia de Protección Ambiental ha determinado que la variación "óptima" aceptada de flúor en el agua oscila entre 0.7 y 1.2 partes por millón (ppm) o miligramos por litro. La EPA permite un límite de 4 ppm en aguas públicas. La seguridad de la potabilidad del agua fluorizada que satisface estas normas, respaldada por los resultados de más de 140 estudios documentados realizados en 20 países diferentes en las últimas décadas, ha sido establecida científicamente. La fluorización del agua cuenta con el apoyo de casi todas las organizaciones importantes de salud y de actividades relacionadas con la seguridad del consumo. La fluorización de los suministros comunitarios de agua es la medida de salud pública más eficaz para prevenir la caries y mejorar la salud bucodental para toda la vida.
Otra razón para preocuparse respecto a la ingestión de agua fluorada es que la gente está bebiendo más agua envasada, la cual contiene cantidades de flúor mínimas. Los sistemas de filtración de los hogares también pueden eliminar el flúor del agua corriente.
Los padres de niños o bebés deben preocuparse especialmente respecto a la ingestión adecuada de flúor y deben consultar con el dentista acerca de la necesidad de consumir suplementos diarios o efectuar cambios en la dieta. El costo anual para agregar flúor al agua es de aproximadamente 51 centavos de dólar por persona por año. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estiman que cada dólar invertido en la fluoración produce un ahorro de US$80 en facturas dentales. |